La fabricación de lavadoras, frigoríficos, lavavajillas y otros electrodomésticos plantea grandes exigencias a la tecnología de unión.
Entre los retos habituales se incluyen:
volúmenes de producción muy elevados y tiempos de ciclo cortos
tolerancias de material muy ajustadas para chapas finas
combinación de diferentes materiales, como acero, chapa galvanizada o aluminio
aplicaciones propensas a vibraciones, p. ej., lavadoras
componentes visibles con altos requisitos de acabado superficial
integración en líneas de producción automatizadas
exigencias crecientes en materia de sostenibilidad y ahorro de material






















